Julia Baitalá – Galería de Arte
Antezana 150
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juliabaitala.com.ar
Desde el 2007 trabajamos con el fin de difundir, promover y acompañar la escena del Arte Argentino Moderno y Contemporáneo. Nuestra propuesta comprende un enfoque integral y multidisciplinario, concibiendo la Galería como un espacio físico de encuentro, diálogo e intercambio de enfoques creativos de nuestros artistas con un público.
Actualmente pertenecemos al circuito de galerías de Villa Crespo, Buenos Aires y formamos parte de MERIDIANO (Cámara Argentina de Galerías). Desde junio de 2026 somos parte de la cooperativa de galerías argentina MINKA, con sede en Madrid.
Representamos y trabajamos con artistas nacionales e internacionales, como Cristina Hauk, Iliana Regueiro, Francisca Garriga, Adriana Carambia, Mariangeles Blanco, Miguel Angel Lorenzio, Sarana Juarez Estrada, Sisa Soldati, entre otros. Realizamos cinco exposiciones al año, variando entre individuales y colectivas.
Los últimos ejemplos son: “VARados” – Dina Kawer (del 6 de mayo al 20 de junio), “El alma mínima de un junco acaricia la fuerza del agua” – Mercedes Larreta (del 25 de marzo de 2026 al 28 de abril de 2026), “Indicios del Cuerpo” – Adriana Carambia (del 23 de agosto al 16 de octubre de 2025), “Recinto” – Miguel Angel Lorenzio (del 14 de junio al 09 de agosto de 2025) y “Cauces Desconocidos” – Sisa Soldati y Agustina Fuster (del 29 de marzo al 07 de junio de 2025).
Hemos participado en ferias nacionales e internacionales como JustMad, Summa Mallorca, MAPA, BAphoto, Pinta Miami, AFFAIR, FAS, MAC, Arte Pequeño Formato, entre otras.
Gallery Sábado 5 de septiembre: Registro Abierto – Exposición de fotografia colectiva.
Luis Casadevall
Luis Casadevall, nacido el 1 de agosto de 1950 en Sevilla y adoptando posteriormente Cataluña como su hogar, es una de las figuras más influyentes de la publicidad española. Comenzó su carrera en el periodismo, trabajando para el Grupo Godó, pero pronto descubrió su pasión por la publicidad, iniciando su trayectoria como redactor publicitario en la agencia barcelonesa Creative Shop. Más tarde, al unirse a MMLB, tuvo un papel clave en la formación de su departamento creativo, recomendando la contratación del reconocido director creativo Ernesto Rilova. Juntos formaron un sólido equipo creativo junto a directores de arte como Ramón Roda o Carlos Rolando, trabajando en campañas que ayudaron a consolidar a España como una potencia emergente en la publicidad internacional.
En los años 80, Casadevall, Rilova y Salvador Pedreño fundaron su propia agencia, RCP, en Barcelona. La agencia ganó rápidamente reconocimiento, trabajando con importantes marcas internacionales como Danone, Renault, La Caixa, Sanex, Cruz Roja, Zanussi, ONCE, Evax, Nenuco y Vileda. Gracias a su atrevido enfoque creativo, RCP ayudó a transformar el panorama publicitario en España y más allá. Su trabajo para marcas como Danone y Sanex estableció nuevos estándares en la narrativa de marcas de consumo. En 1991, tras lograr gran éxito, RCP fue adquirida por Saatchi & Saatchi, lo que representó un paso significativo en la integración de la creatividad española en el mercado global de la publicidad. Casadevall y Pedreño, sin embargo, decidieron emprender un nuevo proyecto independiente.
En 1992, Casadevall y Pedreño lanzaron Casadevall & Pedreño, junto con socios como José María Piera, Toni Segarra y Ramón Roda. La agencia trabajó con marcas internacionales de alto perfil como Talens, Seat, Iberia y Sara Lee, reforzando su reputación en la creación de campañas publicitarias innovadoras y de alto impacto. Entre las campañas más célebres de Casadevall se encuentran: • «El Chupete» para Cruz Roja • «Hombres Abandonados» para Galerías • «Cuerpos Danone» y «Aprende de tus hijos» para Danone • «Sanex, piel sana» para Sanex • «Donde va, triunfa» para San Miguel • «Hola, soy Edu, Feliz Navidad» para Airtel Una de sus piezas más icónicas, «Monjas» para Talens, ganó el Gran Premio del Festival de Cannes, siendo solo la segunda vez en la historia que una campaña española obtuvo este prestigioso galardón.
En 2007, Casadevall y Pedreño recibieron el premio c de c de Honor del Club de Creativos, reconociendo sus destacadas carreras y contribuciones a la publicidad española. En 2013, Casadevall fue nombrado Miembro de Honor de la Academia Española de la Publicidad, distinción otorgada a profesionales con impacto duradero en la industria.
A lo largo de más de una década, Luis Casadevall recorrió La Habana con su cámara, documentando su vida cotidiana y su dignidad silenciosa.
De ese trabajo monumental surge Aún nos queda el alma, publicado por La Fábrica en 2025 con prólogo de Leonardo Padura.
El proyecto reúne una selección de 65.000 fotografías en blanco y negro que conforman un testimonio íntimo y revelador sobre la realidad cubana, alejado del
tópico y de la mirada turística. Editado por Chema Conesa, el libro organiza este vasto archivo en un relato visual sobre la resistencia, la belleza y las heridas de una ciudad. Cada imagen de Casadevall es una crónica visual del alma inmortal de Cuba.
Belén Yuste
Nací en Buenos Aires, en los sesenta.
Me inspira la naturaleza donde paso la mayor parte de mi tiempo.
Viajé y viví en diferentes lugares, hoy elijo la Argentina sobre todo el mundo. Amo nuestra tierra, sus paisajes, su gente y los animales que en ella habitan.
Me inicie en el mundo fotográfico digital de la mano de Arturo Ballester Molina. Hice una muestra individual en el Hipódromo de Palermo de la mano amiga de Mariana Alexander.
La fotografía me hace apreciar lo que miro desde otra dimensión.
Solo observando con tiempo puedo apreciar y ser testigo de imágenes que iluminan las maravillas de la naturaleza.
Statement:
Cuando el galope frío
deja una huella blanca
Cuando la nieve vuela y
quedan los rastros,
los cascos helados
congelan la imagen,
El tiempo se pausa.
Grace Ratto
Grace Ratto es una fotógrafa argentina nacida en Buenos Aires en 1968. Su sensibilidad artística se forjó durante su infancia y adolescencia en un entorno rural al norte de Santa Fe, experiencia que marcó su interés persistente por las formas de la naturaleza y su transformación a través del tiempo. Reside y desarrolla su labor profesional en la ciudad de Buenos Aires.
Su sólida base técnica, iniciada en la Escuela de Fotografía Motivarte, se complementa con una formación crítica consolidada en diversas clínicas de obra y talleres de pensamiento visual. Ha dialogado y refinado su poética junto a referentes de la fotografía con Esteban Pastorino, Nelson Garrido, Julieta Escardó, Fred Ritchin, Laura Batkis y Laura Letinsky.
Su obra ha sido objeto de exhibiciones individuales en instituciones y espacios de arte, destacándose por una narrativa visual que explora la calma y el territorio.
Ha participado activamente en el circuito de ferias y muestras colectivas tanto en Argentina como en el exterior. La artista ha formalizado sus investigaciones en piezas editoriales de cuidada factura, que funcionan como extensiones de sus proyectos.
La obra de Grace Ratto nace de una sensibilidad profunda hacia la naturaleza y los vínculos invisibles que nos conectan con ella. Su práctica se dirige especialmente a quienes, aun sin una relación directa con el mundo natural, pueden encontrar en la imagen un puente hacia lo desconocido, una experiencia de contemplación que despierta calma, asombro y pertenencia.
A través de la fotografía, Ratto construye un lenguaje que no busca sólo representar, sino provocar una conexión íntima: una pausa en el ritmo cotidiano donde el espectador es invitado a sentir la misma paz que atraviesa su mirada. Su obra funciona como umbral, acercando la naturaleza a aquellos que han perdido o nunca tuvieron contacto con ella.
Su universo está atravesado por una dimensión profundamente humana. Se define desde cualidades como la nobleza, el entusiasmo, la audacia y un espíritu aventurero que se traduce en cada una de sus imágenes. En este recorrido, los caballos ocupan un lugar central: no sólo como sujetos, sino como portadores de una energía sanadora. En ellos encuentra una forma de amor puro, una presencia que trasciende lo físico y se convierte en refugio.
El trabajo de Ratto propone así una experiencia: un encuentro con lo esencial. Una invitación a reconectar con una sensibilidad primaria, donde la naturaleza y el ser humano vuelven a reconocerse en un mismo pulso.
Tadeo Pestaña
Tadeo Pestaña Caro (Salta, 1995) es un cineasta argentino. Su trabajo explora lo íntimo como territorio de extrañeza, indagando en la identidad, el deseo y las formas contemporáneas del vínculo. Su ópera prima A metros de distancia (2025) tuvo su premiere internacional en BFI Flare Londres y fue adquirida para distribución en Estados Unidos y Canadá. Sus cortometrajes incluyen Complejo de algo (Premio en Guayaquil) y Este no es tiempo para carnaval (BAFICI, Huesca). También ha dirigido videoclips y piezas audiovisuales para artistas, explorando cruces entre música e imagen. Es cofundador de Mesa Chica Cine y desarrolla los largometrajes 500K y Semblanza.
“Quizás le gustaba el acto de ir al cine más que el propio cine…” escribe Jonas Trueba en su libro “El viento sopla donde quiere” a propósito de uno de sus amigos cinefilos. Últimamente vuelvo una y otra vez a esa frase cuando pienso en mi propio vínculo con el cine, este arte que me fascina desde que tengo uso de razón y al cual le dedico mi vida. Cada vez que paso por un cine, especialmente por aquellos que dan a la calle, no puedo evitar preguntarme si en realidad no estoy atrapado en esa primera sensación única de entrar a un cine. Cada vez que visito una ciudad nueva los busco, los rastreo y los encuentro. Muchos cerraron sus puertas, apagaron sus luces y desmantelaron sus pantallas, se convirtieron en negocios, iglesias o estadios. Pero otros todavía siguen en pie, entre negocios, estacionamientos y edificios, cuando los encuentro me detengo frente a ellos y los miró un tiempo, fantaseo con ellos e intento volver a esa primera fascinación. Si puedo entro y veo una película o le pido al boletero que me deje ver las salas. Otras veces solo puedo verlos de afuera, asomarme a las ventanas a ver que queda de ellos entre ventanas tapiadas y escombros. Pero siempre quiero registrarlos para que algo me quede de ellos, para ayudarlos de alguna forma en su resistencia, a permanecer.
Silvina Enrietti
Concibo la fotografía como espacio de transformación tanto como para quien genera las imágenes y como para quien las percibe. Me he formado en Artes Visuales, Interpretación de la Naturaleza y Divulgación del Conocimiento. Trabajo en el campo del arte fotográfico y la educación ambiental a través de propuestas holísticas, audiovisuales, charlas y publicaciones. Mis obras han sido expuestas en varios países y he recibido algunos reconocimientos en Argentina y Europa.
La fotografía es la memoria ajena que todos podemos recordar.
Algunas tomas de paisajes deben hacerse en condiciones meteorológicas difíciles, con vientos que apenas permiten tener los ojos abiertos, temblando de frío o bajo un calor agobiante. A menudo son necesarios muchos atardeceres lejos de casa, de quienes se ama y extraña, en completa soledad, tratando de atrapar (o entender) la luz, en un juego interminable de ilusiones y permanentes desafíos.
Me encantaría que mis obras permitan disfrutar de la belleza sin condicionantes. Dispersar la semilla del conocimiento al provocar un recuerdo nuevo de un lugar que nunca se visitó y que será propio a partir de ese momento.
Los fotógrafos tenemos el privilegio de la doble mirada. La propia, la que provoca un volcán
de pensamientos que esparcen ideas nuevas mientras se busca la imagen que dará, después, miradas ajenas que nos permitirán volver a vernos a nosotros mismos, de otra forma.
Hace pocos días le dije a una amiga que solo soy feliz cuando hago fotos. Hay, por supuesto, otros hechos que me hacen feliz, sin embargo hacer fotos en medio de la naturaleza, pensar la luz, estudiarla, respirar el aire de cada lugar, notar la fuerza de comunicación que representa cada milímetro de diferencia en el encuadre… eso, eso es felicidad. Estar allí, despierta, conecta con una versión más honda de la existencia propia, entonces ocurre fluidamente el acercamiento a la visión cercana del ser. Esa fracción de segundo conjuga claramente el deseo, el origen y la forma, para dar a luz al soy, aquí y ahora, yo, mujer, animal, sensible y eterna.
Clara de Estrada
Formada en letras y corrección, Clara de Estrada (Buenos Aires, 1970) alternó su juventud entre Buenos Aires y Roma antes de enfocarse en la fotografía artística y documental. Al regresar a la Argentina, su inquietud la llevó a profundizar distintas técnicas bajo la tutela de referentes como Lutz Matzchke, Juan Travnik y Lorena Guillén Vaschetti, con quienes desarrolló una visión que indaga la familiaridad entre especies a través de una mirada poética y crítica. Su sello personal se evidencia en la deconstrucción de la imagen y en la búsqueda de huellas humanas y animales en escenas comunes.
Clara de Estrada es miembro fundadora de la Fundación Zorba (bienestar animal) y colabora con la Fundación Potencialidades (ludotecas infantiles en zonas marginales). Y a lo largo de su trayectoria, la artista participó en muestras colectivas curadas por Inés Miguens (2003-2005) y por Lutz Matschke (2006) y, más recientemente, su trabajo fue seleccionado para presentarse en Niza (Francia) en el marco de La vie en Bleu International Residency, concurso organizado y curado por Ximena Echagüe (2024).
También realizó muestras individuales para House of Art con curaduría de Romina Méndez Castelli (2021); en “El más acá Club Cultural”, en Buenos Aires (2018) y en MUBATA (Museo de Bellas Artes de Tres Arroyos) (2025).
Trabaja como fotógrafa free lance para diversas revistas (Sofía, Caras, Barzón, Oh my dog) y distintas marcas. Publicó el libro “Correr para vivir” (2016) para Fundación Zorba y participó en la guía “Buenos Aires Guau” (2015) de la Editorial Larrivière, con Isabel de Estrada y Melina Zukernic.
Es autora de dos fotolibros: “La única foto” (2019) y “Avistaje” (2025), ambos de La luminosa editorial.
“Avistaje” propone un original puente visual y conceptual entre el mundo humano y el animal, invitando a los lectores a repensar su relación con ambos universos. La obra, que surge de los paseos de la autora por la ciudad, explora esta conexión “a través de asociaciones miméticas cargadas de humor y sensibilidad”, escribe la antropóloga argentina Celeste Medrano en el libro.
En las páginas de “Avistaje”, la fotógrafa pone en diálogo dos universos que, a primera vista, parecen distantes. La autora, conocida por su labor en la Fundación Zorba, organización dedicada a la protección y concientización sobre el bienestar animal, ha expandido su mirada fotográfica más allá. Su interés inicial por retratar figuras humanas que se mueven con libertad y seguridad, ajenas al juicio externo, se extendió con el tiempo hacia los animales, cuya indiferencia ante la mirada humana los emparenta, de algún modo, con aquellos individuos que captaban su atención.
Gonzalo Lauda
Nació en Buenos Aires en 1967. Comenzó sus estudios de fotografía con el reconocido Pedro Luis Raota en 1985. Continuó su formación con el fotógrafo Eduardo Gil y realizó varios talleres con Fabiana Barreda.
Actualmente trabaja como fotógrafo profesional en su propio estudio de Buenos Aires y desde allí lleva a cabo su trabajo para importantes marcas y agencias de publicidad de Argentina y del mundo; al mismo tiempo que desarrolla su trabajo personal.
Ha realizado numerosas exposiciones y varias publicaciones entre las que se encuentra Batallas; su tercer libro de fotografías que reúne una serie de imágenes que produjo durante la última década; que cuentan hechos históricos, relevantes y centrales, en la lucha de hombres y mujeres por conseguir la independencia nacional.
La serie Malvinas se inscribe en los trabajos que Lauda ha realizado durante la última década, en los que recrea diversos hechos históricos, relevantes y centrales, en la lucha de hombres y mujeres por conseguir la independencia nacional.
Para esta producción, que se realizó con la colaboración del Ejército Argentino, se recrearon cuarenta uniformes, desde indumentaria hasta calzado y cascos, dentro de los talleres de sastrería del Ejército. La puesta en escena, en la que también se usaron camiones y aviones del Ejército, se llevó a cabo tanto en Malvinas como en la localidad de Pigüé en la provincia de Buenos Aires, que tiene un suelo muy parecido al de las islas.
Con sus imágenes, de estilo impresionista, Lauda logra capturar la marca del imaginario colectivo sobre un tiempo. Así, la sala, impregnada por estas historias, invita al espectador a recorrer el viaje de cada fotografía para adentrarse en los sentimientos que despiertan y conectar con sus propias experiencias de valentía.







