Wunsch Gallery
Central AFFAIR
Florida 971 – CABA
Entrepiso Galerías Larreta
https://www.instagram.com/wunschgallery
WUNSCH GALLERY es un espacio donde los artistas abordan temáticas relacionadas con la sexualidad, el cuerpo y la intimidad. La galería tiene base en Buenos Aires en el espacio que reúne distintas galerías de arte contemporáneo: Central AFFAIR. WUNSCH desarrolla junto a artistas y curadores nuevas relaciones entre arte-cuerpo, arte-sexualidad y lo político con relación al cuerpo, con el fin de pensar construcciones identitarias resultantes de estos ejes e innovar en modelos de circulación de obra.
Muestra Gallery 16 de mayo, Material Indecente (Encuentro con el curador)
Lulú Jankilevich – Martín Di Girolamo – Carlos Herrera – Matías Maroevic – Daniel Juarez – Iván Enquín – Ezequiel Black
La Mirada Pornográfica
En la serie “DTF St. Louis”, la detective Jodie Plumb explica a su colega Donoghue Homer que la imagen que observan en una revista de desnudos no es necesariamente pornográfica, señalando que, aunque sea explícita, no hay acción ni una intención evidente de excitar, sino una composición pensada para ser mirada de otra manera. El debate sobre la esencia de la imagen porno y su diferencia ontológica –o no- con el arte recorre esta nueva edición de nuestro ciclo “Conversaciones de Trastienda”
Entre los años 2011 y 2013, ocurrió una explosión de estudios teóricos sobre la pornografía y su relación con el arte. Hans Maes editaba una serie de ensayos bajo el título “Pornographic Art and the Aesthetics of Pornography” en el que afirmaba que entender arte y pornografía como categorías excluyentes era un falso dilema, y que existía, a su entender, un terreno intermedio, uno de cruce, declarando una nueva categoría, la del arte pornográfico.
Habiendo transcurrido más de diez años, en épocas de Only Fans y en el que el porno está a un click de distancia, pareciera haber perdido sentido ese debate. Y, sin embargo, no hace mucho tiempo atrás, una performance con cierto contendido “sexual” en un museo encendió una gran polémica en la que se acusó a las autoridades de financiar “pornógrafos” con el dinero de los contribuyentes. Es decir que, aun cuando nosotros lo creamos superado, el debate continúa.
¿Cuál es la esencia de la imagen pornográfica? ¿qué es lo que la hace pornográfica? ¿la representación de la sexualidad explícita no puede ser arte? Se podría escribir un tratado con las distintas teorías que existen sobre la diferencia entre porno y arte. ¿Son las obras que estamos exhibiendo pornografía?
Quizás sea más interesante pensar qué es lo que nos atrae de este tipo de representaciones. Desde la antigüedad el ser humano ha producido estas imágenes, destinadas a excitar a sus espectadores en algunos casos, a educar en otros. Cuenta de ello da el Gabinete Secreto del Museo de Nápoles, en el que podemos encontrar las obras de un erotismo más que explícito encontradas en Pompeya y Herculano. Artistas como Schiele, Courbet y Klimt han realizado pinturas con contenido sexual explícito. Y, sin embargo, resulta extraño que hoy, entrados en el siglo XXI, la polémica y la censura continúen.
¿Cuál es la intención del artista en utilizar imágenes de contenido explícito? En varias de las obras encontramos que la “pornografía” -ese contenido producido por una industria y comercializado en formato de revista y/o películas- es tomado por los artistas para señalar algo, algo que va más allá de lo porno en sí, ya sea que se la utiliza como material, como fuente de inspiración o existe un intercambio y/o transferencia de estéticas de un mundo al otro.
Daniel Juarez nos habla de cómo estás imágenes construyeron su identidad y sus deseos. Iván Enquin señala con ironía lo absurdo de los contrastes de este mundo. Lulú Jankilevich nos exhibe fantasías en donde se enfatiza lo femenino y se cuestiona las relaciones de poder. Matías Maroevic nos invita a su mundo íntimo cotidiano, sacándonos una sonrisa. Ezequiel Black exhibe esa intimidad con imágenes poéticas que parten del calor de los cuerpos. Carlos Herrera realiza una operación de desplazamiento que nos deja perplejos sin encontrar lo que vinimos a buscar. Martín Di Girolamo nos lleva al porno de los 90’ en obras que vistas desde hoy nos plantean cómo las estéticas eróticas mutan con el paso del tiempo y con ellas, nuestro deseo.
En tiempos de neoconservadurismo, entendemos que plantear estos debates resulta relevante. Como decía Foucault, “Si el sexo está reprimido, es decir, destinado a la prohibición, a la inexistencia y al mutismo, el sólo hecho de hablar de él, y de hablar de su represión, posee un aire de transgresión deliberada”
Ignacio Meroni






