Wosco Art Gallery

Ángel Justiniano Carranza 2003

woscoartgallery@gmail.com
instagram.com/woscoartgallery
www.woscoart.com

Wosco Art Gallery nace en Buenos Aires en 2019, fundada por las hermanas y artistas Paula e Ivana Woscoboinik. Desde sus comienzos se construye como un espacio joven y autogestivo, atravesado por una identidad pop y por una manera cercana y dinámica de entender el vínculo entre el arte, los artistas y el público.
La galería trabaja con artistas contemporáneos cuyos lenguajes dialogan con el universo neo-pop y se distinguen por la exploración de diferentes técnicas, soportes y materialidades. Desde Wosco acompañamos sus carreras y buscamos generar un espacio donde la producción, la exhibición y la circulación de las obras puedan convivir. La galería cuenta también con taller propio y funciona como punto de encuentro para charlas, presentaciones, talleres, workshops y diferentes experiencias alrededor del arte.
Creemos en una galería abierta, a la que se pueda entrar sin conocimientos previos y sin sentir que existe una barrera entre el arte y quien lo observa. Un espacio que pueda recorrerse con la misma libertad y curiosidad con la que entramos a cualquier otro lugar de nuestra vida cotidiana: mirar, preguntar, descubrir y, por qué no, llevarnos algo que nos acompañe.
Por eso, uno de nuestros principales objetivos es acercar el coleccionismo a nuevas generaciones. Generar posibilidades para que comprar una obra de arte no sea percibido como algo lejano o reservado para unos pocos, sino como una experiencia posible. Porque toda colección empieza por una primera obra.
Wosco es una galería joven para una nueva generación de artistas, públicos y coleccionistas.

Gallery Sábado 5 de septiembre, «Modos de ver» Paula Woscoboinik, Ivana Woscoboinik, Gonzalo Castaño, Camila Valdez, Juan Manuel Sanabra, Geronimo Araquistain.

PAULA E IVANA WOSCOBOINIK: Las artistas transforman el espejo en un espacio de encuentro entre memoria, identidad e imaginación. A través de objetos, juguetes, brillos y materiales diversos, construyen superficies donde el reflejo deja de ser una imagen estable para convertirse en una experiencia emocional. En «Amarte es la obra de arte», la mirada se dirige tanto hacia la obra como hacia uno mismo, invitando a reconocer que la identidad también está formada por nuestras contradicciones, fragilidades y recuerdos.


CAMILA VALDEZ: Camila Valdez convierte caramelos y dulces en esculturas de gran impacto visual. Mediante colores vibrantes, superficies brillantes y referencias a la cultura pop, sus obras exploran el deseo, el consumo y la búsqueda contemporánea de placer y validación. Detrás de su apariencia lúdica y seductora, las piezas invitan a reflexionar sobre aquello que buscamos constantemente consumir: afecto, atención, felicidad e identidad.


GONZALO CASTAÑO: La producción de Gonzalo Castaño combina cultura pop, tecnología y trabajo artesanal. A partir de personajes icónicos del cine y la historieta, construye imágenes realizadas con venecitas que sorprenden por su nivel de detalle. Lo que a primera vista parece una imagen digital revela, al acercarse, un complejo proceso manual donde cada pieza fue colocada individualmente. Sus obras proponen una experiencia de observación lenta y atenta.


JUAN MANUEL SANABRIA: La obra de Juan Manuel Sanabria habita el territorio entre el hiperrealismo y la distorsión perceptiva. Utilizando una técnica minuciosa inspirada en procedimientos clásicos, el artista desarrolla imágenes de gran precisión que incorporan fragmentaciones geométricas, recursos gráficos y elementos surrealistas. Sus personajes parecen existir entre distintos estados de realidad, exigiendo una observación activa para descubrir las múltiples capas de sentido que contienen.


GERÓNIMO ARAQUISTAIN: A partir de peluches desarmados y reconstruidos manualmente, Gerónimo Araquistain transforma imágenes populares en obras textiles cargadas de ironía, humor y crítica social. Sus piezas recuperan íconos profundamente instalados en el imaginario colectivo para cuestionar temas vinculados al consumo, la memoria cultural y las herencias coloniales. La suavidad de los materiales contrasta con la potencia conceptual de las imágenes que construye.